.

Ubicación Historia El Santo La Nación Centenario Colaboraciones Contacto

San Mayol fue uno de los santos del siglo X más venerados y reconocidos en el territorio francés. Había nacido en 906 en Valensol, una pequeña aldea de los Bajos Alpes, en un hogar cristiano donde lo habían instruido en el amor a Dios y al prójimo, forjando las virtudes de un hombre de fe.

Siendo adolescente, sus padres murieron y fue ahí cuando despertó su vocación sacerdotal e ingresó al seminario de Macon y de Lyon para seguir con sus estudios de filosofía y teología. Una vez ordenado sacerdote retornó a su pueblo a predicar la palabra de Dios. Fieles de todos los rincones de Francia, desde el rey hasta los más humildes, acudían hasta allí para escuchar su testimonio de paz.

Su extrema humildad hizo que no aceptara distinciones ni honores, y el día que se le ofreció convertirse en obispo de su región, prefirió entrar al monasterio de los benedictinos en Cluny para consagrar su vida a Dios. Quizás la decisión más trascendental de su camino apostólico, le llegó el día en que falleció el Papa Domus II y le ofrecieron ocupar el cargo de representante de Dios en la Tierra. Después de rezar y reflexionar, rehusó ser elegido jefe de la Iglesia para continuar con su tarea de fe desde el sacerdocio. Con 88 años se internó en el monasterio de Souvigny con la misión de reformar la vida religiosa de los monjes y en aquel lugar pasó sus últimos días hasta su muerte el 11 de mayo del 994. Como homenaje al hombre que había transitado con intensidad el camino de la fe, los superiores erigieron una Iglesia y un altar sobre su tumba, que se convirtió en el centro de numerosos peregrinos franceses, alemanes e italianos atraídos por los milagros que este santo prodigioso realizó durante su vida y después de la muerte.

We support Ukraine and condemn war. Push Russian government to act against war. Be brave, vocal and show your support to Ukraine. Follow the latest news HERE